Álora en Pueblos-andaluces. La localidad malagueña de Álora tiene una
extensión superficial de 169,6 kilómetros cuadrados y está ubicada a 210 metros
sobre el nivel del mar. Su población, según el padrón municipal del año 2016,
asciende a 12.941 habitantes. Álora está camino entre el mar y las tierras
interiores de la provincia de Málaga, en las estribaciones de la Sierra del
Hacho, en la zona norte de la Hoya de Málaga forma parte de la comarca del
Valle del Guadalhorce. El gentilicio de los nacidos en Álora es “Perote o
Aloreño”. Según se desprende
de algunas teorías sobre el término “Perote”
podría derivar del mote que tomaban los súbditos que tenía a su cargo D. Pedro,
uno de los primeros repobladores de Álora tras la reconquista de los Reyes Católico,
aunque tal como ocurre con otras teorías, no tiene ningún rigor científico. La
capital de la Costa del Sol, Málaga, está a 40 kilómetros de distancia. Álora
limita al norte con los municipios de Antequera y Valle de Abdalajís, al este
con Almogía y Antequera, al Sur con Cártama y Pizarra, y por el oeste con
Carratraca, Ardales y Casarabonela. El principal accidente natural del
municipio es el Desfiladero de los Gaitanes que es un cañón excavado por el río
Guadalhorce y que se encuentra entre los término municipales de Ardales, Antequera y Álora. Historia
La historia de Álora, al igual que en otros muchos Pueblos-andaluces
es de difícil datación científica. Su historia se va perdiendo en el tiempo,
siendo las pinturas rupestres de la Cueva de Doña Trinidad Groud, ubicada a
unos 12 kilómetros del casco histórico, los elementos más primitivos.
Igualmente interesantes son las hachas neolíticas encontradas en el Hoyo del
Conde,
a un par de kilómetros de Álora y los yacimientos de las Terrazas de
Canca, Cerro de las Torres, Peñón del Negro, Alhaja Prieta y la Cueva de los
Infantes. En Álora, los íberos situaron su poblado en el Cerro de las Torres,
lugar donde encontraron unas excelentes condiciones defensivas para controlar
la vía de penetración del río Guadalhorce. Muy relacionado con dicho poblado,
está un alfar localizado en las faldas del Cerro de las Torres, que funcionó
entre los siglos III y I a.C., respondiendo a la demanda de la zona, fabricando
cerámica decorada a base de círculos concéntricos de color rojo vinoso. A estos
últimos corresponden los cimientos del castillo, que más adelante aprovecharían
los romanos fortificándolo. La presencia de Roma ha dejado importantes huellas
en estas tierras, desde el miliario que señalaba la calzada romana, en el que
aparece la expresión Municipium I[luronen]sium (año 79 d. C.) hasta diversos
restos (como la mención de dos miembros de la élite, de la gens o familia
Munnia) que prueban que Álora fue población romana de derecho latino, con el
nombre de Iluro. Según las inscripciones epigráficas conservadas, Iluro, tuvo
estatuto municipal como 'Municipium Iluritanum' y estuvo gobernado por dos Duunviros como magistrados locales. La ciudad formó parte de una de las principales rutas comerciales de la provincia que comunicaba entre sí a las principales ciudades del corredor del valle del río Guadalhorce hasta el puerto de Málaga, apareciendo numerosos vestigios de monedas por todo el municipio como consecuencia de la importante actividad comercial de la comarca en la época romana. Los romanos dejaron huellas de gran valor histórico. De Álora, que era un municipio gobernado por dos Duunviros, salieron gobernantes, militares que dieron gloria al imperio, familias de relieve que dejaron huellas de su presencia en la propia Roma. Los Visigodos, en el Siglo V, arrasaron el castillo, en una de sus periódicas incursiones. Cuando los árabes llegaron poco después, en el 711, sobre las ruinas edifican un gran Castillo, con una configuración muy similar a la de hoy. Durante la Edad Media Álora, por su alto valor estratégico fue deseada por los Reyes de
Castilla. Tanto en 1184 con Alfonso VII, en 1319 por D. Juan y Don Pedro, tutores de Alfonso XI, y en 1407 por Juan II tuvo intentos que no fructificaron para su conquista. Es en 1456 cuando lo intenta de nueva Enrique IV y finalmente, en 1484, son los Reyes Católicos los que emprenden su conquista y la incorporan definitivamente a la corona. Tal como era habitual en las tomas de los Reyes Católicos, se sustituyen elementos árabes por nuevas muestras de cristiandad y así sobre la antigua mezquita se funda la iglesia de Santa María de la Encarnación. Destruida posteriormente por un terremoto, hoy sólo quedan restos en la capilla existente en las Torres, del gótico flamígero, propio de finales del siglo XV. Los siglos posteriores a la conquista castellana dieron a Álora una notable prosperidad favorecida por la presencia de numerosas personas ilustres que vivieron aquí o vinieron a visitarla. La población aloreña abandonó paulatinamente las murallas del castillo y se extendió fuera de sus muros y cercados buscando las zonas más llanas y accesibles contribuyendo a la formación del germen del pueblo actual. En la nueva zona de expansión urbana se configuró a lo largo de la Plaza Baja donde se crearon las primitivas calles y se fueron creando los edificios que ayudaron a configurar la nueva población aloreña de los siglos XVI, XVII y XVIII; con edificios notables
actualmente desaparecidos en su mayor parte como la Carnicería, la Cárcel, la Casa del Cabildo como sede del primer ayuntamiento o concejo municipal de la ciudad , el Hospital de San Sebastián (del que solo se conserva una capilla conocida como la Escuela de Cristo) y la nueva y segunda iglesia parroquial de la Encarnación . En esta misma Plaza Baja del pueblo, durante el reinado de Felipe II, estuvo como recaudador del Rey durante un periodo de siete años el insigne escritor Miguel de Cervantes Saavedra que antes de escribir su famoso Quijote recaló en Álora para servir como recaudador de impuestos para la corona. En el año 1628 la población de Álora se segrega del municipio de Málaga, según acta firmada por el soberano Felipe IV cuyo original se conserva en el archivo municipal, finalizando con la aseveración de que Álora se segregaba "Para siempre jamás". Según el Catastro del Marqués de la Ensenada en año 1751, durante el siglo XVIII Álora contaba con alrededor de 500 habitantes entre los que había 28 presbíteros y 8 minoristas, sin contar ermitaños ni frailes del Convento de Flores. Todo hace suponer que la iglesia debía poseer cuantiosas riquezas en las tierras aloreñas. La llegada del siglo XIX está marcada por el patriotismo de la Guerra de la Independencia, quedando impactos de bala en la Torre de la Iglesia, al ser derribada la placa conmemorativa de la Constitución de las Cortes de Cádiz. Durante la invasión francesa, en Álora se dieron episodios de patriotismo propios de la Guerra de la Independencia. En la torre de la iglesia aún quedan los impactos de bala que derribaron la placa conmemorativa de la
Constitución de Cádiz; disparos efectuados por un escuadrón de la caballería francesa, que el día 1 de agosto de 1823 destituyó el Ayuntamiento Constitucional. El comienzo del siglo XX continuó con igual incertidumbre, las hambrunas de 1903 y 1904, comenzaron a marcar las primeras emigraciones hacia Argentina y otros lugares del territorio nacional. Los terribles sucesos de la guerra civil española de 1936, traerían momentos dolorosos, lamentables y de muchas pérdidas. La postguerra y las penurias económicas de un país en reconstrucción harían que nuevamente se produjera un movimiento emigratorio hacia Alemania, Suiza y otros rincones internacionales a partir de los años sesenta del siglo XX. La llegada de los nuevos tiempos democráticos a España y el llamado estado del bienestar propiciará un desarrollo económico, social y de primer orden en toda Andalucía. El día 26 de abril de 2005, Álora tenía la visita del presidente del Gobierno español D. José Luis Rodríguez Zapatero acompañado por el presidente de la Junta de Andalucía D. Manuel Chaves. Es el 28 de marzo de 2015 cuando se produce la reapertura del “Caminito del Rey”, denominado así desde un principio por ser tomado por el rey Alfonso XIII en 1921, cuando acudió a la inauguración de la presa del Conde del Guadalhorce.
Monumento y lugares de interés
·
Castillo Árabe. Está ubicado en el Cerro de las Torres y fue declarado como monumento
nacional en el año 1931. Su construcción se realizó durante la época árabe,
aunque sus orígenes son fenicios y romanos. El castillo tuvo diversas
actuaciones siendo la más solida durante el
Emirato, ampliándose durante los
califatos y los reinos de Taifas. En su estructura de trazado irregular
destacan 6 torreones. Desde su situación puedes disfrutar de las esplendidas
vistas del Valle del Guadalhorce. Tras la reconquista del castillo se convirtió
la mezquita en la iglesia primitiva de Nuestra Señora de la Encarnación,
destacando la capilla del Nazareno. Aún se conservan el altar mayor y la bóveda
estrellada. Desde 1945 preside el altar la imagen de un Nazareno realizado por
Navas Parejo y que vino a sustituir a la talla de 1641 que desapareció en la
guerra civil española. En 1953 se incorporó la Virgen de las Ánimas, obra del
mismo autor y que tuvo que concluir su hijo a causa de su muerte.
·
Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Es una construcción del siglo XVII que
está en la Plaza Baja de la Despedía. Se trata de una de las iglesias de mayor
tamaño de la provincia de Málaga. Su edificación se realizaría entre 1600 y
1699, viniendo a sustituir al primitivo templo que hemos apuntado anteriormente
en el Castillo y que surge tras la apertura extramuros de la villa. Es de
planta rectangular y consta de 3 naves que están separadas por robustas
columnas toscanas. Entre las imágenes de mayor relevancia, encontramos un Jesús
Crucificado de Navas Parejo, una Dolorosa anónima del siglo XVII y un San
Francisco de Asís. Igualmente interesante es una colección de pinturas como las
del Descendimiento de la Cruz de la Capilla Mayor o las de San Ildefonso y la
Crucifixión en las naves laterales.
·
Convento de Nuestra Señora de las Flores. Está situado a unos 2 km del casco urbano de
Álora, dirección a la localidad de Carratraca. Desde su ubicación puedes
disfrutar de las vistas de la Sierra de Abdalajís, el Torcal y la Sierra de
Aguas. El Convento se construyó a finales del siglo XVI, fundándose el convento
por los franciscanos recoletos y fray Diego Gómez. Se produce su exclaustración
con la desamortización de Mendizábal de 1835. La Iglesia posee una sola nave en
cuyo altar mayor hay un camarín de estilo barroco con interesantes yeserías en
el que está situada la imagen de la Virgen de Flores, Co-Patrona de Álora junto
a la Virgen de la Cabeza. La imagen de la Virgen de las Flores fue entregada
por Isabel la Católica, en los Reales Alcázares de Sevilla, a un grupo de
vecinos de Álora en 1502 y debe su advocación de Flores a los vecinos de
Encinasola que repoblaron Álora tras la reconquista.
·
Iglesia de la Veracruz. Se construyó en el siglo XVI y fue financiada con la venta de
12 moriscos. En su fachada que está dividida en 3 cuerpos, destacan los
pináculos superiores con una espadaña de un solo vano con campana del siglo
XVIII. En el altar mayor preside el Crucificado de la Veracruz, un San José y
una imagen de Nuestra Señora de la Piedad.
·
Ermita de Santa Brígida. Es una construcción del siglo XVI que ha sufrido diversas
reformas a lo largo de su historia, conservando como elemento más singular una
pintura mural de la misma época en la que se representa la romería con la
Co-patrona del pueblo, la Virgen de Nuestra Señora de la Cabeza. Se ubica en la
barriada de la estación de Álora.
·
Mirador de Cervantes. Está localizado en la famosa Plaza Baja de la Despedía, en un
edificio que se construyó en 1967 para homenajear el paso de Don Miguel de
Cervantes por la villa. Desde su situación puedes disfrutar de las vistas
panorámicas del Valle del Guadalhorce y en su decoración ha participado la
artista María Rengel con un mosaico en el que aparecen Don Quijote y Sancho
Panza, los universales personajes de la famosa obra del Hidalgo Manchego.
Anteriormente os hemos señalado sólo algunos de los principales monumentos de Álora, pero también tienes otros lugares de interés como el museo Rafael Lería, el monumento
al Cante por la malagueña, la Faenera, la Cruz del Humilladero, el Aljibe o la
Ermita del Calvario.
Gastronomía
La cocina de Álora se basa en la magnífica materia prima de su fértil
vega. Entre los platos más populares están las sopas perotas, las aceitunas
aloreñas, las empanadillas de batata o los roscos de Puerta de Horno. En el
término municipal de Álora tienes una amplia gama de bares y restaurantes. Os
dejamos con un Vídeo de nuestro paso por uno de los clásicos de la gastronomía
de Álora: “Casa Abilio” que está situado en un antiguo edificio del obispado de
Málaga de finales del siglo XIX.
Fiestas y tradiciones populares
El calendario festivo de Álora tiene bastante similitud con el de
otros Pueblos-andaluces. Es habitual celebrar los carnavales, el Día del Corpus
o la Cabalgata de los Reyes Magos en toda Andalucía pero en el municipio
también tienen una especial relevancia las siguientes:
·
Cruces de Mayo. El primer domingo del mes de mayo, la Ermita de las Cruces, cuyo
origen se
remonta al siglo XVIII y que está ubicada en los límites de Álora,
Almogía y Cártama se convierte en el punto neurálgico de la comarca para
celebrar el Festival de Verdiales. Es una fiesta que está declarada de Interés
Turístico Nacional de Andalucía y que concentra a las principales pandas de
verdiales de la zona.
·
Feria de Álora. Se celebra entre finales del mes de julio y principios de agosto. El
programa de Feria incluye una amplia variedad de actividades tanto en el
recinto de la feria de Día como en el de la noche. También se organizan
competiciones deportivas y tiene lugar el Concurso de Cantes de la Trilla.
·
Romería
de la Virgen de las Flores. Está dedicada en honor a la Co-Patrona de Álora
junto a la Virgen de la Cabeza. Se celebra el día 8 de septiembre con traslado
al Convento de las carrozas y carretas, destacando igualmente la bajada de la
Virgen a la Iglesia de la Encarnación para celebrar la Novena.
·
Díade las Sopas Perotas. Se celebra el primer sábado del mes de noviembre en la
Plaza Baja de las Despedía, dedicándose a promocionar los productos típicos de
Álora. Durante la jornada hay degustaciones gastronómicas de la tradicional
sopa perota que se prepara con pan duro.
·
Semana Santa. Desde tiempos pretéritos Álora siempre ha tenido una singular
religiosidad popular. Desde los primeros años de cristianismo comenzaron a
aflorar diversas cofradías, existiendo claros ejemplos en las advocaciones a
Nuestra Señora de la Cabeza, el Santísimo
Sacramento, Ánimas, Dulce Nombre de
Jesús y un largo etcétera del devocionario popular andaluz. De la Cofradía del
Dulce Nombre de Jesús hay referencias históricas desde 1641, mientras que de la
de la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores se sabe que se fundó en 1858.
En la actualidad hacen estación de penitencia las siguientes: Cofradías
Fusionadas de Nuestro Padre Jesús en su entrada a Jerusalén, María Santísima
del Amparo Auxiliadora y Santísimo Cristo Resucitado (1947); Venerable Cofradía
de Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto, María Santísima de la Paz y Santo
Vía Crucis (1952); Ilustre Archicofradía y Antigua Hermandad del Dulce Nombre
de Jesús Nazareno de las Torres, Jesús Atado a la Columna, Santísimo Cristo
Crucificado de los Estudiantes, Santo Entierro y María Santísima de Ánimas
(1641); Hermandad de San Juan Evangelista (1974); Real Cofradía de María
Santísima de los Dolores (siglo XVIII); y Cofradía de Nuestra Señora de la
Piedad (1951). Son numerosos los momentos emotivos y cautivadores que se viven
durante la Semana Mayor de Álora, sin duda las salidas y regresos a la Iglesia
de Nuestra Señora de la Encarnación son buenas muestras de ello.
Pero si hay, un momento sublime y que cada año concita a cientos de espectadores es “La
Despedía”', catalogada como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía.
Durante la mañana del Viernes Santo, Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores
se encuentran en la plaza que lleva este mismo nombre y los portadores de cada
trono se arrodillan al unísono varias veces. Otro de los días grandes es la
noche previa, Jueves Santo. El Señor de las Torres y el Cristo de los
Estudiantes inician el recorrido y salen del Castillo. Otros momentos claves
son el Domingo de Ramos, la salida de Jesús Orando en el Huerto con su encierro
de la capilla de la Veracruz y el traslado del Cristo de los Estudiantes desde
la Iglesia de la Encarnación a la capilla del Nazareno. El Domingo de Ramos es
la explosión final de colorido y alegría ante la Triunfal salida del Santísimo
Cristo Resucitado. La imagen de Nuestra Señora de los Dolores es una de las
tallas más antiguas de Álora, siendo de autor anónimo del siglo XVII. El grupo
escultórico del Huerto lo realizó el tallista sevillano Alvárez Duarte,
mientras que las tallas de Jesús del Nazareno, el Crucificado y la Virgen de
los Estudiantes las realizó el tallista local D. José Navas Parejo, entre 1945
y 1953.Naturaleza
Como hemos apuntado, el principal atractivo
turístico en relación con la naturaleza es el famoso “Caminito del Rey”. Forma
parte del Desfiladero de los Gaitanes y con su reapertura en el año 2015, ha
venido a completar aún más la variada oferta recreativa y de ocio que tiene
Álora en relación con los deportes en contacto con la naturaleza. El recorrido
total del Caminito del Rey son 7,7 kms., de los cuales 4.8 kms. de accesos y
2,9 kms. de pasarelas. La Gran Senda de Málaga y otros rincones singulares te
ofrecen la oportunidad de disfrutar de un entorno único y mágico. Para terminar nuestro recorrido por
las tierras perotas de Álora, y tal como es habitual en nuestras visitas por
Andalucía, os dejamos con un Vídeo de nuestro paso. Suscríbete y estarás al tanto
de todas nuestras noticias en Pueblos-andaluces. Gracias.
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