viernes, 5 de junio de 2015

Cabra (Córdoba)

Cabra es una localidad cordobesa que se encuentra en pleno corazón de Andalucía, cerca de la autovía A-45 que comunica Málaga con Córdoba y que te permite acceder en menos de 1 hora a la Costa del Sol, Córdoba, Granada y Jaén. Tiene una extensión superficial de 229,1 kilómetros cuadrados y está situada a 451 metros sobre el nivel del mar. La población según el padrón municipal del año 2014, asciende a 21.001 personas. Es conocida como la “Puerta del Parque
Natural de la Subbética” y desde antiguo reconocida como la “Muy Ilustre y LealCiudad de Cabra”. Su economía se basa principalmente en el cultivo del olivo y en los últimos tiempos con la explotación del turismo rural.
La orografía del terreno está condicionada con la confluencia del Río Cabra y del arroyo de la Tejera, siendo su punto más alto en el Picacho de la Virgen de la Sierra a 1.223 metros de altitud.

Historia
Los antecedentes históricos de Cabra se remontan a la época del Paleolítico inferior, existiendo restos de civilizaciones en el cerro de la Fuente del Río. También han aparecido yacimientos en la Cueva de las Minas de Jarcas que nos apuntan de la presencia del hombre de Neanderthal por primera vez en las Sierras Subbéticas. Los asentamientos prehistóricos tienen varios focos como la Cueva de la Mina, los Llanos de Jarcas y la Cueva del Puchero con interesantes restos funerarios.
El I milenio antes de Cristo es la etapa conocida como el Bronce final y a lo largo de ella comienzan a llegar por estas tierras las influencias de pueblos procedentes del Mediterráneo oriental. En este momento se produjo el asentamiento en el lugar donde se ubicará Cabra. En una fecha imprecisa, podemos situar entre los siglos VII y VI antes de Cristo, fue abandonado el viejo poblado calcolítico de la Fuente y surge un nuevo asentamiento en la zona de la Villa Vieja de Cabra, sobre un promontorio desde el que se controla un vado del río Cabra y en la proximidad de varios manantiales.
Durante la época romana la Licabrum Ibera tuvo uno de los momentos más gloriosos de su historia, tal como atestiguan los restos epigráficos de la antigua Igabrum. El origen de la ciudad romana se encuentra en el emplazamiento que entre los siglos VII y VI antes de Cristo se produjo en la Villa Vieja, donde se asentó el enclave turdetano con que se encontraron los romanos. Allí, la población indígena debió de alcanzar un cierto grado de importancia a tenor del elevado número de construcciones defensivas cuyos vestigios han aparecido en promontorios que rodean al que fuera núcleo principal de la población. Concretamente sería entre finales del siglo I y mediados del siglo II después de Cristo cuando alcanzara su etapa más notable de prosperidad y actividad económica, llegando incluso a ser nombrada como Magnum Municipium.
En el siglo III Igabrum fue de las primeras ciudades hispanas en recibir el cristianismo y ya aparece nombrada como sede episcopal a principios del siglo IV. La llegada de los Visigodos a Cabra tendría un importante desarrollo arquitectónico de la villa, incorporándose a la parte antigua lo que era conocido como El Cerro y que vertebraba la localidad en dos promontorios. Su esplendor llevó a convertir a la vieja Egabro en centro administrativo y sede de una de las diócesis episcopales de la Hispania visigoda. Se sabe que al II Concilio de Toledo, celebrado en el año 589, asistió el obispo egabrense Juan y que durante esta época Cabra llego a ser una de las poblaciones más importantes del sur de Córdoba tanto desde el punto de vista religioso, político, administrativo y económico.
Durante la civilización musulmana continuó la importancia de la villa, siendo capital de la Cora
de Cabra que extendía sus territorios hasta Baena,Castro del Río, Espejo y Aguilar. De esta época existen testimonios culturales que nos hablan de su riqueza en el conjunto de Al-Andalus y que el poeta de Cubra “Muqaddam ben Muafa” era uno de sus principales exponentes. La expresión Egabro se adapta a la fonología musulmana y cambia a Qabra, según la norma seguida por el pueblo invasor de adaptar el nombre a su lengua.
En el siglo XI, con la caída del Califato de Córdoba del año 1031, proliferan los reinos de taifas y Cabra pasa a depender del Taifa de Granada. En el año 1079 tuvo lugar en Cabra el legendario combate en el que el Cid Campeador al mando de tropas castellanas de Alfonso VI junto a las del rey sevillano al-Mutamid lucharon contra los norteafricanos ziríes establecidos en Granada. Mío Cid, Rodrigo Díaz de Vivar venció al rey zirí Abd’Allah de Granada en la Batalla de Cabra y en su castillo mesó de las barbas a García Ordóñez, origen del Cantar de Mío Cid.
La reconquista de Cabra se produjo de forma pacífica el 15 de agosto de 1240, festividad de la Asunción de la Virgen María, por Fernando III de Castilla el Santo y es a partir del siglo XVI cuando comienza a expandirse la población hacia el Este. A comienzos del siglo XVI la población rondaba los 4000 habitantes y surgen numerosas cofradías como las de la Santa Vera Cruz, la de Nuestra Señora de la Cabeza y la de Santa Lucía, entre otras. La expansión económica y al crecimiento demográfico de Cabra dio pie a la fundación de una serie de establecimientos religiosos. El hospital de San Rodrigo, en realidad se trataba de dos hospitales, el de San Rodrigo y el de la Caridad, que atendían tanto a naturales de la villa como a forasteros. Fue entregada su administración a los hermanos de San Juan de Dios, que de esta forma se establecieron como orden religiosa en Cabra a partir del año 1586. A los conventos de dominicos y dominicas se sumó el de los mínimos de San Francisco en l.589. El l0 de noviembre de l.550 el conde de Cabra, don Gonzalo Fernández de Córdoba, aprobaba los gastos realizados por el concejo municipal en la construcción, un nuevo Ayuntamiento.
Es a partir del siglo XVII cuando se produce una crisis en el crecimiento demográfico de Cabra: epidemias de peste, inclemencias climatológicas e insolvencia económica hicieron que se produjera un importante retroceso en la villa. Aunque a este siglo también corresponde la institución de un colegio bajo la advocación de la Purísima Concepción, a cargo del presbítero egabrense Luis de Aguilar y Eslava, así como la fundación en 1697 del convento de las monjas agustinas recoletas.
A principios del siglo XVIII la población ya contaba con unos 13.000 habitantes y durante todo el siglo hubo importantes transformaciones en su casco urbano, llegando incluso el ferrocarril en 1895. En el año 1897 el Ayuntamiento decidía crear el Paseo Alcántara Romero, convirtiéndose desde entonces en uno de los lugares preferidos por los egabrenses para todo tipo de actividades recreativas y de ocio.
El siglo XX también supuso un importante cambio en Cabra, el incremento continuo de población de centurias pasadas hizo que la cifra de 12.127 habitantes en el censo de 1900 llegara hasta los 22.174 habitantes como cota más alta en los años cincuenta. Es a partir de ese momento y debido a la emigración cuando cambia una tendencia que a partir de 1990 vuelve a marcar indicios de recuperación.
A lo largo de la historia y en la literatura española, la villa de Cabra ha estado presente en libros tan importantes como el Cantar del Mío Cid, Cuentos Medievales Españoles y El Viaje al Parnaso de Miguel de Cervantes, además de las obras de Juan Valera. 

Monumentos y lugares de interés
·         Parroquia de la Asunción y Ángeles. Se localiza en pleno centro de la plaza de la Villa Vieja. Es una construcción de 1241 que fue edificada por los hermanos Calatrava tras la reconquista sobre una anterior mezquita árabe. En su interior cuenta con 5 naves que están organizadas por hileras de arcos peraltados con 44 columnas de mármol rojo y bóvedas de cañón. La torre se construyó en 1724 y la portada se hizo en 1743. El retablo mayor es obra de Melchor de Aguirre y en su hornacina central podemos disfrutar de la talla de Nuestra Señora de la Asunción de 1693. Igualmente interesantes son los retablos de mármol, la sillería del coro y la
tapa de la pila bautismal de Mariano Benlliure.
·         Castillo de los Condes de Cabra. El castillo estaba dispuesta en la parte intramuros de la antigua villa de Cabra. Era de grandes dimensiones teniendo su plaza de armas cabidas para hasta 10.000 hombres y un total de 18 torres en las murallas. Actualmente se conserva algo más de la mitad de la zona amurallada y un par de torres. En el recinto está el Convento-Colegio de las Reverendas Madres Escolapias.
·         Iglesia de San Juan de Dios. Su construcción se inició en el siglo XVI, aunque los aspectos fundamentales de su estructura corresponden a las reformas llevadas a cabo en el siglo XVII. Estuvo habitada por los hermanos de la Orden hasta la desamortización de Mendizábal de 1835. En la portada, labrada en piedra con elementos sobrios y austeros destaca la imagen de San Juan de Dios. En su interior destacan la cúpula final y los distintos retablos que hay en el templo.
·         Circulo de la Amistad. También conocido como el Casino está ubicado en el antiguo
convento hospital de la Orden de San Juan de Dios, anexo a la iglesia barroca que aún se conserva y de la que hemos hablado anteriormente. Es un lugar recurrente en las obras de Juan Valera, siendo su obra “Pepita Jiménez” donde encontramos con mayor detalle una descripción del lugar. En su estructura destaca un bello patio andaluz que está decorado con azulejos y flores.
·         Parroquiade Nuestra Señora de los Remedios. Junto a la plaza de Aguilar y Eslava tenemos la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, construcción del siglo XVIII que se edificó sobre los restos de una anterior ermita del siglo XVI que estaba dedicada a Santa Ana. En su interior se encuentra la venerada imagen de la Virgen de la Soledad, obra de Pedro de Mena y que fue traída de Granada en 1663. En la fachada tenemos una bella portada de piedra labrada de 1729 y en su interior el retablo del camarín mayor de Antonio Álvarez.
·         Plaza de Toros. Fue inaugurada en 1857 y es la plaza de toros más antigua de la provincia
de Córdoba. Entre las figuras ilustres que han pasado por su coso está el maestro Manolete que se estrenó en la plaza el domingo de Resurrección de 1931. Tiene un aforo de 6.167 espectadores y una categoría de tercera.
·         Parque Alcántara Romero. Fue construido en el año 1848, tomando el nombre del alcalde por aquel entonces D. José Alcántara Romero. Se trata de un amplio espacio de recreo que está compuesto de jardinería del siglo XIX y que consta de centenarias sequoias, plátanos, castaños de indias y un sinfín de especies vegetales. Está catalogado como “jardín singular”.
·         Parroquia de Santo Domingo de Guzmán. Es una construcción de 1550 que se edificó sobre una pequeña ermita denominada de la Doctrina. En su estructura, al igual que en la mayoría de templos andaluces, podemos observar las influencias de estilos, corrientes arquitectónicas y cambios producidos a lo largo de los años. En la portada destaca una hornacina de la Purísima con columnas de mármol.
·         Iglesia Conventual Reverendas Madres Agustinas. El convento fue fundado a finales del siglo XVII y la iglesia es de una única nave con cúpula semiesférica sobre pechinas. Destaca en el retablo mayor el grupo escultórico de Nuestra Señora de las Angustias y el Cristo Yacente que está atribuido a la escuela de José de Mora y que según el acta fundacional de la
comunidad acompañó a las monjas a su llegada a Cabra.
·         Barrio de El Cerro. Se trata de la parte más antigua de Cabra, conservando todo el encanto de los pueblos andaluces con calles encaladas y decoración florales. Tal como lo describiera Juan Valera en su famosa obra “Pepita Jiménez” es uno de los exponentes claros del tipismo egabrense. Todo el barrio tiene un especial protagonismo durante la celebración de las fiestas de las Cruces.
·         Iglesia San Juan Bautista. Está localizada en pleno centro del Barrio de El Cerro, siendo la construcción más antigua de Cabra. Fue fundada en el siglo VII por el obispo de Egabro, Bacauda (prelado que participó en el VIII Concilio de Toledo). En su interior conserva una antigua ara con caracteres góticos con la que se consagró la iglesia a Santa María el 30 de mayo del 650. Es la pieza más antigua de la diócesis cordobesa con manifestación mariana de una manera epigráfica. Es de trazado rectangular, estando dividida en tres naves separadas por columnas. El camarín del altar mayor de estilo barroco es obra de Gerónimo de Priego y está datado en 1742. Actualmente está cerrada al culto y sólo tiene vida durante los actos periódicos que organizan las Cofradías que tienen su sede canónica.


También existen otros lugares de interés en Cabra como la Casa de Cayetano Muriel, las Murallas Defensivas y la Espada del Cid Campeador que nos recuerda la hazaña que obtuvo el Caballero Rodrigo Díaz de Vivar en la famosa batalla de Cabra y que se refleja en el Cantar del Mio Cid. Asimismo Cabra posee varios museos: el Museo Arqueológico municipal fue creado en el año 1973 y se encuentra en las dependencias del antiguo Banco de España, mientras que el Museo del Aceite “Molino Viejo” nos permite acceder a un antiguo molino de viga del siglo XVII que conserva elementos antiguos y referencias desde épocas griegas, egipcias y romanas con el oro líquido. El
Museo de la FundaciónAguilar y Eslava, funciona como museo de Historia Natural y está ubicado en uno de los centros de enseñanza más antiguos de España. El último museo que ha abierto sus puertas en Cabra es el Museo de la Pasión que está dedicado a ofrecernos una interesante visita a través de la historia de la Semana Santa, acercándose a la Pasión a través de la arqueología, ciencia, arte y costumbrismo popular.
Fiestas y tradiciones populares
·         Semana Santa. La Semana Santa de Cabra está reconocido como fiesta de interés turístico nacional desde 1989. Un total de 27 Cofradías conforman la realidad semanasantera de una localidad que al igual que la mayoría de pueblos andaluces se transforma cada primavera. Como apuntábamos en el apartado de la historia de Cabra, ya existían referencias documentales de la fundación de Cofradías en el siglo XVI. La Semana Mayor egabrense abarca desde el Domingo de Ramos, en el que se conmemora la Entrada de Jesús en Jerusalén hasta el el Domingo de Resurrección. Los momentos más emotivos se viven en las salidas y encierros de los Templos, así como el paso de cada Cofradía por la Carrera Oficial. La Carrera Oficial cuenta con vallas que delimitan el espacio por el que sólo puede discurrir la Cofradía que esté haciendo paso por ella, además de dos palcos de Autoridades, uno en la entrada de la misma y otro en la salida, en el que se toman las horas de paso. Además, aunque no de manera gratuita, la Carrera Oficial dispone de sillas para poder contemplar el paso de las distintas Cofradías. Debido al deterioro que presentaba el mobiliario urbano, y a la decaída del lugar como privilegiado para contemplar el discurrir de las Cofradías, en el año 2012 se inició una Remodelación de la Carrera Oficial egabrense, con el fin de devolverle su esplendor inicial. La riqueza artística de los conjuntos escultóricos que se procesionan durante la Semana Mayor es muy grande, destacando entre otras la de la Viren de las Angustias de José de Mora del siglo XVII y del Cristo Yacente que está reconocida como una de las mejores imágenes. Igualmente podemos disfrutar de una Dolorosa de la Soledad de Pedro de Mena y las de Jesús Preso o el Misterio de la Columna y Azotes, ambos atribuidos al genial Salzillo. Pero además nombres como Martínez Montañés, Pablo de Rojas o tallistas contemporáneos como Juan Miñarro, Antonio Bernal o Pío Mollar tienen en Cabra algunas de sus mejores obras. La Semana Santa de Cabra, al encontrarse en un cruce de caminos de Andalucía, ha ido incorporando a sus tradiciones reminiscencias y elementos de Córdoba, Sevilla, Málaga y Granada. De la ciudad nazarí conserva la forma de llevar los pasos a hombros por dentro, mientras que con Málaga comparte el uso de las campanas en los cortejos procesionales. Como singularidad egabrense nos encontramos la presencia de los “abejorros” que son unas trompetas alargadas que suenan cada vez que se levante el paso, así como el rompevelos de la madrugada del Viernes Santo y el peculiar “troná” de la Saeta de Cabra. La Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de la Sangre ha incorporado una sección de tambores “enlutaos” del Entierro de Cristo y realiza su estación de penitencia en Vía-Crucis. La Archicofradía de la Vera-Cruz es la más antigua de las corporaciones penitenciales de Cabra, estando datadas sus primitivas reglas en 1522. En su seno se han integrado y fundado muchas Hermandades a lo largo de la historia. Su principal objeto de veneración es el Árbol Santo de la Cruz. La hermandad y Cofradía más joven de Cabra, fundada en la década de los años noventa del siglo XX, es la del Santísimo Cristo de las Almas en su Sagrado Descendimiento de la Cruz, María Santísima del Desconsuelo y Lágrimas y San José de Arimatea. Al igual que ocurre en algunos Pueblos-andaluces, la imagen del Señor Resucitado no posee hermandad propia, siendo procesionada por la Agrupación General de Hermandades y Cofradías de Cabra.

·         Carnaval. Las letrillas de las agrupaciones carnavalescas que se presentan a concurso y las de aquellas otras que van cantando por las calles, así como el gran desfile de máscaras del sábado de Carnaval y la fiesta infantil de disfraces del domingo, conforman el Carnaval egabrense, junto a los bailes organizados por el Ayuntamiento en la Plaza de España y los de otras entidades que convocan también concursos de disfraces.

·         Fiestas de la Cruz. Las fiestas se celebran en el popular barrio del Cerro y tienen lugar en torno al día 3 de mayo que se conmemora el hallazgo de la Cruz en la que murió Jesucristo por
     parte de Santa Elena. La Cofradía de la Vera Cruz que está erigida canónicamente en la Iglesia de San Juan Bautista es la encargada de organizarla, siendo típico las “santacruces” que realizan los más pequeños y que sacan en pequeñas parihuelas. También desde el año 1991 se saca en procesión a la Virgen de los Remedios.

·         Corpus Christi. Al igual que en la mayoría de pueblos andaluces, la Festividad del Día del Señor es una de las fiestas de mayor tradición en Cabra. Es tradicional que todos los niños que han realizado la 1ª Comunión en el año acompañen a la Carroza con la Custodia y que a lo largo de los puntos principales del pueblo se hayan preparados altares para impartir la Bendición. Hasta el año 1993 se celebraba en el Día del Corpus en Jueves, pasando desde entonces al Domingo posterior.

·         Feria de San Juan. En torno al día 24 de junio, festividad de San Juan, llega la primera Feria del verano de la Subbética cordobesa. Se organizan actividades deportivas, culturales y todo tipo de actos culturales. También se celebran festejos taurinos y desde hace algunos años se ha recuperado la tradición de las “hogueras de San Juan”. El día de San Juan en el Parque Alcántara Romero se hace entrega del Premio Nacional de Literatura que lleva su nombre y que cierra con un concierto de la Banda de Música.

·         Feria de Septiembre. A principios del mes de septiembre, Cabra celebra sus fiestas principales. Están dedicadas en honor a María Santísima de la Sierra y tiene su momento más álgido con la emotiva procesión de la Patrona y Alcaldesa perpetua de todos los egabrenses. La Virgen de la Sierra es patrona de la ciudad de Cabra desde el año 1908 y alcaldesa perpetua desde el 8 de septiembre de 1958. Fue coronada canónicamente con carácter pontificio, por privilegio otorgado por S.S. el Papa Juan Pablo II, el día 4 de junio de 2005. Durante casi una semana se organizan en su honor verbenas, actuaciones musicales en directo, paseos a caballo, feria de día y de noche, y la singular “Batalla de las Flores” que se viene celebrando desde 1954. Una vez terminadas las fiestas en su honor la Virgen de la Sierra permanece todo un mes en la parroquia de la Asunción y Ángeles y llegado el primer domingo del mes de octubre vuelve de nuevo a su Santuario. A lo largo del año, en la Ermita de la Patrona se celebran diferentes romerías en su honor.
La cocina egabrense se basa en los productos típicos de la tierra, siendo una cocina de fusión entre la huerta y la sierra. De la huerta procede una fresca verdura con la que se elaboran los típicos potajes, mientras que de la sierra tenemos unas sabrosas carnes. En la elaboración de sus guisos como no puede ser de otra manera, está presente el magnífico aceite de oliva que se elabora en la comarca, así como otros productos esenciales de la rica cocina mediterránea.
Platos como el potaje, el empedrao, el gazpacho y las espinacas con garbanzos junto a postres artesanales que van cambiando según la época del año conforman su rica gastronomía. Las gachas del día de todos los Santos, los roscos de Navidad y los gajorros de Semana Santa son sólo algunos de los platos típicos que puedes disfrutar en tu visita a Cabra. Os dejamos con una selección de los mejores restaurantes que hay en la villa según la guía de viajeros Tripadvisor:



Pero existen otras opciones de bares y restaurantes que se adaptan a cualquier tipo de gustos, preferencias o bolsillos.

A continuación os dejamos con un Vídeo que recoge una selección de imágenes de la “Muy Ilustre y Leal Ciudad de Cabra”. Todas las semanas seguimos recorriendo los #Pueblos-andaluces.









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