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viernes, 25 de diciembre de 2015

Árchez (Málaga)


En Pueblos-andaluces recorremos las calles de Árchez (Málaga): “La Joya Mudéjar de la Axarquía”. Tiene una extensión superficial de 4,8 kilómetros cuadrados y está a 445 metros sobre el nivel del mar. La población de Árchez, según el padrón municipal del año 2014,
asciende a 444 habitantes. Se trata de uno de los pueblos más pequeños de la comarca de la Axarquía, siendo conocido como la Joya Merinita del siglo XII. Su ubicación a pies de la Sierra de Tejeda y Almijara, bañado por el río Turvilla, el arroyo Cortijuelo y la acequia de Corumbela, así como el entramado laberíntico de sus calles, nos ofrecen rincones mágicos y de inigualable belleza. La capital de la Costa del Sol, Málaga, está a 52 kilómetros de distancia y Vélez Málaga, a 21 kilómetros, más o menos. El gentilicio de los nacidos en Árchez es “archero”. El término municipal limita al norte y al oeste con Canillas de Albaida, al este con Cómpeta y al Sur y Oeste con la localidad de Sayalonga. Según algunos historiadores el nombre de Árchez  tiene su origen en el término árabe “Al-Cocer” que significa “El Palazuelo”.

Historia
Al igual que ocurre con muchos de los Pueblos-andaluces, poco sabemos de la fundación de la villa. Se supone un pasado morisco, tal como nos lo muestra el trazado actual de sus calles empinadas, estrechas y laberínticas.  Probablemente se originaría en un principio como una alquería morisca de las vecinas Sayalonga y Corumbela. El mejor ejemplo de la época de esplendor de la villa, lo tenemos en el Alminar construido en el siglo XIII y que está declarado como monumento histórico artístico de carácter nacional. Tras la reconquista de la ciudad de
Vélez Málaga en 1487, las localidades vecinas más pequeñas sucumbirían por efecto, pasando junto a otros municipios a formar parte del Señorío de D. Diego Fernández de Córdoba, I Marqués de Comares e hijo primogénito de Martín Fernández de Córdoba y de Leonor de Córdoba. En 1512 Fernando el Católico, instituyó para él el marquesado de Comares. Tras las revueltas moriscas que tuvieron sus primeros focos en las Alpujarras en 1569  y tras la expulsión definitiva de la población afín a tales creencias, se repoblaron sus tierras con castellanos viejos procedentes de otros lugares de la corona. Es a finales del siglo XIX y por culpa de la terrible “filoxera” que atacó los campos de la Axarquía, el terremoto de la noche buena de 1884 y el convulso siglo XX con la guerra civil española, cuando comienza un declive económico, social y de población. En 1877 había un total de 815 habitantes y en 1991 de tan sólo 329 personas censadas en el municipio. Los nuevos tiempos democráticos, el estado del bienestar y el desarrollo de las infraestructuras de la Axarquía, acompañados por el boom turístico de la Costa del Sol y la llegada de europeos en busca del sol y las buenas costumbres de nuestra tierra, han hecho que volvamos a asistir a momentos de progreso, desarrollo económico y mejoras.
Monumentos y lugares de interés
·         Alminar Mudéjar. Tal como apuntábamos en el apartado de la historia de Árchez, si existe un monumento que nos confirma la época de mayor esplendor de la villa es el Alminar Mudéjar que aún se conserva como torre campanario de la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Se construyó entre el siglo XIII y XIV, siendo una auténtica joya de la arquitectura almohade de la zona. Su torre de ladrillo rojo es la única de estilo nazarí que se conserva, destacando la ornamentación con rombos y temas vegetales. Tiene una altura de 15 metros y el 20 de abril de 1979 fue declarado como Monumento Histórico Artístico del Patrimonio Nacional.

·         Calles de Árchez. El trazado irregular de las calles de Árchez nos presentan los elementos típicos de la arquitectura morisca, estando calificado como la Joya Merinita del siglo XII. La mayoría de las casas tienen pozo propio y se abastecen de las numerosas corrientes de agua que pasan por el municipio.
·         Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Es una construcción del siglo XV que se edificó
sobre una anterior mezquita árabe,  conservándose el famoso Alminar Mudéjar que antes hemos analizado. El resto de la imagen actual de la Iglesia corresponde a las reformas que se llevaron a cabo en el siglo XIX, tras el terremoto de 1884.
·         El Molino de Doña Fidela. Se encuentra ubicado junto al río Turvilla, a un kilómetro, más o menos del centro del pueblo. Según la tradición, junto al antiguo molino había una gran roca de río que escondía una orza llena de monedas de oro y plata. En la actualidad se utiliza como vivienda particular, siendo posible visitarlo sólo en su exterior.

Gastronomía
La excelente calidad de los productos de la tierra, son la base de las recetas tradicionales de la cocina de Árchez. En su gastronomía abundan los platos de reminiscencias moriscas como el potaje de hinojos con arroz, las migas acompañadas de sardinas y las tortitas de bacalao con miel de caña, así como el ajoblanco, el chivo al horno o el potaje de garbanzos con bacalao por Semana Santa. Desde hace unos años, una bodega familiar, la de los Hermanos López Martín, lleva comercializando una serie de vinos artesanales que han venido a denominar como caldos de la “Ribera del Mudéjar”: blancos, tintos, semidulces y los vinos del terreno de toda la vida,  van consolidándose poco a poco por su extraordinaria calidad. La explosión subtropical de la comarca de la Axarquía con la llegada de aguacates, mangos, chirimoyas y un largo etcétera de productos a nuestras mesas, ha venido a hacer aún más rica y versátil la cocina de Árchez. Tienes varias opciones en el pueblo como Bar Avenida, Venta el Curro, Bar la Extremeña o restaurante Bar La Peña. A continuación os dejamos con un Vídeo de nuestro paso en TOP Restaurantes Pueblos-andaluces por “Mesón PosadaMudéjar”.

Fiestas y tradiciones populares
·         Fiesta de San Antón. Se celebra el último fin de semana del mes de Enero, destacando la solemne misa en Honor a San Antón y posterior Romería. Es tradicional que se acompañe al
Santo por las calles principales del pueblo y que se vaya impartiendo la bendición a los animales. También se organiza una gran paella popular en la explanada del río Turvilla y hay juegos, concursos y degustaciones gratuitas.
·         Semana Santa. Más bien existe poca información de la antigua Semana Santa de Árchez. Tan sólo se conserva una foto de la antigua imagen de Jesús Nazareno que desapareció durante la guerra civil española, al igual que el resto del ajuar patrimonial. En la actualidad las procesiones tienen lugar durante tres días: Jueves Santo con Nuestro Padre Jesús Nazareno, Cristo de Medinaceli y Nuestra Señora de los Dolores; Viernes Santo con Cristo Crucificado y la Virgen de los Dolores; y Domingo de Resurrección con el Sagrado Corazón de Jesús. De la antigua imagen de Jesús Nazareno se sabe que gozaba de una enorme devoción en Árchez, estando encuadrada en las escuelas andaluzas de tallistas del siglo XVIII. Las imágenes actuales del Cristo de Medinaceli, del Corazón de Jesús y del Crucificado son obras seriadas, destacando la última la dualidad para convertirse también en Cristo Yacente. La Virgen de los Dolores es una talla antigua que ha sufrido diversas remodelaciones, mientras que la de Jesús Nazareno está datada en 1942. Resaltar que la imagen de Jesús Resucitado es portada sólo por mujeres.
·         Feria de Nuestra Señora de la Encarnación. Se celebra durante la segunda semana del mes de
julio y son las fiestas patronales de Árchez. En su variado programa de actos destaca el día grande con la romería y las actuaciones musicales en directo. Igualmente se organizan juegos, concursos y actividades culturales. Igualmente en Árchez, también tienen un lugar especial las fiestas del Sanjuaneo, las Candelarias y el Día del Corpus. Desde 1991 se realiza la procesión del Santísimo por la mañana y por la tarde comienza la “Noche Andaluza” que está dedicada al folklore andaluz. En el entorno cuentas con una amplia gama de posibilidades deportivas y de ocio. La Sierra de Almijara y las playas mediterráneas a unos 16 kilómetros de distancia, te ofrecen infinidad de opciones. Hay igualmente rutas de senderismo, siendo una de las más populares la del Río y los Molinos, y si quieres algo más cultural, te recomendamos que emprendas la “Ruta del Mudéjar” que también recorre los pueblos cercanos de  Arenas, Salares, Sedella y Canillas de Aceituno. Para finalizar nuestra visita por las tierras ajárquicas de Árchez y tal como es habitual en nuestras estancias por Andalucía, os dejamos con un Vídeo de Pueblos-andaluces. Suscríbete. Gracias.


viernes, 18 de diciembre de 2015

Alpandeire (Málaga)


Pueblos-andaluces de visita a Alpandeire, en la provincia de Málaga. Está ubicado en la comarca de la Serranía de Ronda, a 701 metros sobre el nivel del mar, en las estribaciones de la
Sierra Jara-Estepa. Tiene una extensión superficial de 31,2 kilómetros cuadrados y su población, según el censo del año 2014, asciende a 269 habitantes. El gentilicio de los nacidos en Alpandeire es “panditos”. Ronda se encuentra a 17 kilómetros de distancia y Málaga a 127 kilómetros, aproximadamente. La orografía del término municipal de Alpandeire, se encuentra repartida en dos zonas diferentes, por un lado tenemos la parte norte menos poblada de árboles y en la zona sur con abundante caudal de agua debido a la cercanía del río Genal.

Historia
La historia de Alpandeire, al igual que la de otros muchos Pueblos-andaluces nos ofrece ciertas dudas científicas sobre su datación. Existen unas cuevas en el Cerro del Castillejo que debieron
ser ocupadas por el hombre en la prehistoria. También encontramos dólmenes como los de Encinas Borrachas y el de Montero. Algunos historiadores también relacionan la fortaleza de Ambareg con Alpandeire, concretamente con el Cerro del Castillejo. La estructura urbanística se asemeja a la época árabe, encontrándonos algunos textos que nos referencian en el año 711 la villa de Alpandeire o Pandeire como uno de los primeros lugares en los que se asentaron los musulmanes en la serranía de Ronda y que tenía bajo su protección los poblados de Pospitar y Audalazar. Durante la rebelión morisca del siglo XVI, Hamet el Zegri se refugió en la fortaleza de Alpandeire. Tras la reconquista es Felipe II, el que ordena poblar Pandeire y los anejos de Pospitar y Audalazar que se habían abandonado tras la expulsión morisca con castellanos
procedentes de Antequera y Jimera, principalmente. Incluso en sus tiempos de mayor esplendor jamás llegó a alcanzar Alpandeire una población superior a los 1.500 habitantes. La primera construcción que se realiza y tal como era habitual tras la reconquista, es una Iglesia que estaría situada en lo que hoy es la plaza. Más tarde, a finales del siglo XVII, una señora pudiente de lugar, muy rica y con fama de santa “La Tía Florita” solicita, gestiona y consigue la construcción de la Iglesia actual que nos sorprende por sus grandes dimensiones. La que es conocida como la “Catedral de la Sierra” se edifica en 7 años y según nos cuenta la tradición participaron hasta los niños del pueblo acarreando los materiales. Es en el siglo XIX cuando nacen en Alpandeire dos personajes que marcarán el futuro del pueblo. Por un lado tenemos al historiador y defensor de las tradiciones malagueñas D. Diego Vázquez Otero y por el otro, a Fray Leopoldo de Alpandeire. Sin duda, la figura clave
en el desarrollo de la localidad y por la que es conocida internacionalmente Alpandeire. El fraile capuchino Fray Leopoldo, nació en Alpandeire el 24 de junio de 1864 y falleció en Granada en 1956. Fue declarado Beato por la Iglesia Católica el 12 de septiembre de 2010. Permaneció de forma ininterrumpida en la capital de la Alhambra entre 1914 y 1956. La mayor parte del tiempo desempeñó la función de fraile limosnero, lo cual le obligaba a recorrer la ciudad a pie y entrar en numerosas viviendas solicitando donativos. Poco a poco su figura fue haciéndose popular, de modo que numerosas personas solicitaban su consejo o intermediación, siendo conocido como "el humilde limosnero de las tres Ave Marías", porque así eran las oraciones que dedicaba a quienes le pedían su bendición. Sus restos mortales descansan en la cripta de la iglesia de los Padres Capuchinos de Granada desde que falleció el 9 de febrero de 1956. A continuación reproducimos el texto de la Carta Apostólica de Beatificación dada en Roma, junto a San Pedro el día 8 de septiembre del año del Señor 2010, sexto del pontificado de Benedictus, PP. XVI: “Nos, acogiendo el deseo de Nuestro Hermano Francisco Javier Martínez Fernández, Arzobispo de Granada, así como de otros muchos hermanos en el Episcopado y de numerosos fieles, después de haber consultado el parecer de la Congregación para las Causas de los Santos, con Nuestra Autoridad Apostólica, concedemos que el Venerable Siervo de Dios Leopoldo de Alpandeire, de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que testimonió el misterio de Jesucristo crucificado con el ejemplo y la palabra, al ritmo humilde y orante de la vida cotidiana y compartiendo y aliviando las preocupaciones de los pobres y afligidos, de ahora en adelante pueda ser llamado Beato y que se pueda celebrar su fiesta en los lugares y, según las normas establecidas por el Derecho, el 9 de febrero de cada año, día de su nacimiento para el cielo. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.


Gastronomía
La cocina de Alpandeire, a semejanza de la de otros pueblos del Valle del Genal de su entorno, es rica y variada. Sus recetas se adaptan a la estacionalidad, así en primavera son típicos los guisos caseros con hierbas aromáticas como el hinojo, los espárragos trigueros, collejas y las tagarninas. Para el resto del año y particularmente durante el invierno, se pueden degustar los
potajes serranos, los embutidos y los guisos de conejo. En cuanto a los postres y haciendo gala de sus reminiscencias moriscas, nos encontramos una afamada repostería que se elabora a la manera artesanal. Entre otros platos típicos están los borrachuelos, el conejo al ajillo, el gazpacho caliente, el cordero en salsa de tomate y flores con miel… Bar el Tapeo, Juhisa, restaurante La Casa Grande de Alpandeire, Bar el Club o la Casa del Llanete son algunas buenas opciones para disfrutar de toda su gastronomía.
Monumentos y lugares de interés
·         Casa Natal de Fray Leopoldo. Como hemos apuntado en el apartado de la historia de Alpandeire, si existe una figura que ha dado esencia al pueblo ese es el Beato Fray Leopoldo de
Alpandeire. La casa natal en la que nació el 24 de junio de 1864, se ha convertido en un museo en el que puedes disfrutar de objetos, pertenecías y recuerdos del Beato. También existen dependencias de la casa que recrean el estado original en el que se encontraba la vivienda en el siglo XIX. Igualmente puedes comprar recuerdos y objetos del devocionario popular que están dedicados a uno de los “Santos” más populares de Andalucía.
·         Dólmenes de Encinas Borrachas. Se trata de un conjunto de enterramientos megalíticos que está compuesto de al menos 5 individuos. Están datados en el tercer milenio antes de Cristo y posiblemente corresponderían a pastores que transitaban desde la depresión de Ronda al Valle del Genal.
·         Iglesia de San Antonio de Padua. Es una construcción de mediados del siglo XVI que sorprende por sus grandes dimensiones, no en vano es conocida como la “Catedral de la Serranía”. Es de planta basilical y consta de 3 naves que están separadas entre arcos de medio punto sobre pilares. En la portada tiene dos campanarios octogonales con tejadillos de teja morisca y en la cripta nos sorprende con las famosas momias de Alpandeire, cuerpos momificados de un matrimonio que colaboró en la construcción del templo. En la pila bautismal de la Iglesia recibió el bautismo Fray Leopoldo.

·         Antiguo Pósito. Es una construcción del siglo XVII que en la actualidad se utiliza como centro cultural y que era utilizado en un primer momento para guardar los cereales durante las épocas de carestía.
·         Estatua de Fray Leopoldo. Es un homenaje al personaje más querido de Alpandeire. Fray Leopoldo nació en el pueblo en 1864 y marchó a Granada a la edad de 33 años para profesar la
Fe en el convento capuchino. El monumento que nos presenta la figura del Fraile dando limosnas a un niño, está situado a las afueras del pueblo, en la carretera que va a Faraján. Todos los años, el 24 de junio, recordando la fecha en que nació se organiza una procesión con la Virgen desde la Iglesia hasta el monumento de Fray Leopoldo.
Fiestas y tradiciones populares
·         El Niño del Huerto. Es una de las fiestas con más tradición de Alpandeire y tiene lugar el Domingo de Resurrección. Se saca en procesión la imagen del Santo Niño que es la única que se pudo conservar tras la guerra civil española y que acompaña a la Virgen. Durante la procesión es típico que hombres y mujeres compitan con cantos y que para finalizar se haga la quema de Judas.
·         Fiestas de Fray Leopoldo. Tal como hemos ido apuntado, Alpandeire y su oferta turística, cultural y religiosa gira en torno a la figura del Beato Fray Leopoldo. El 24 de Junio, fecha en
la que nació en Alpandeire, se organizan diversos actos para rememorar al “Santo”. Es tradición que desde la Iglesia se saque en procesión a la Virgen María Auxiliadora que él tanto veneraba y que se vaya hasta el monumento en su honor. Para finalizar se hacen sorteos, regalos y otras dádivas de Fray Leopoldo.
·         Fiestas Patronales. Están dedicadas en honor a San Roque y se celebran en torno al día 15 de agosto. Es tradicional sacar en procesión al Patrón San Roque, imagen muy venerada del siglo XVIII por las calles principales del pueblo y que en la plaza principal se organice una verbena popular. También se preparan juegos, competiciones deportivas y otras actividades lúdicas.
·         Virgen del Rosario. Se celebra el 8 de octubre y están dedicadas en honor a la Patrona de Alpandeire, la Virgen del Rosario.
·         Semana Santa. En el aspecto histórico se sabe que hasta la guerra civil de 1936, había las siguientes Cofradías y Hermandades de Gloria: la Cofradía de los Caballeros del Santísimo Sacramento, la Hermandad de señoras de la Virgen de los Dolores, la Hermandad de la Patrona la Virgen del Rosario, la Hermandad de Ánimas, la Hermandad de la Inmaculada y la del Patrón del Pueblo San Roque. Durante la Semana Santa también se representaba la Pasión. El Jueves Santo salía Nuestro Padre Jesús con la cruz, en un recorrido que llegaba hasta el lugar llamado Calvario. El Viernes Santo por la mañana, Jesús
Nazareno atado a la columna  y por la tarde el Santo Entierro seguido por la Dolorosa, San Juan y Santa María Magdalena; a las 12 en punto de la noche teñía de luto riguroso la Virgen de la Soledad. El Domingo de Resurrección, fiesta grande salía la imagen del Niño Jesús, tradición de la que os hemos hablado anteriormente y que se mantiene como uno de los momentos más emotivos. La imagen actual del Niño es la única que se conserva tras la guerra civil española y es de la escuela andaluza del siglo XVIII. Las otras imágenes que se procesionan actualmente fueron adquiridas después del 36 y son de poco valor artístico: un Cristo Crucificado, una Virgen dolorosa y un Cristo yacente. Igualmente hay una advocación del Mayor Dolor que fue ejecutada en 1987 por el tallista sevillano D. Manuel Hernández León y que salía en la noche de Viernes Santo.

Naturaleza

El entorno natural de Alpandeire, está marcado por la Sierra de Jarastepar con 1425 metros de altitud y su pertenencia a la Serranía de Ronda. El paisaje contrasta por la rocosidad norte de las sierras y los terrenos abarrancados del sur. El puerto de montaña “Encinas Borrachas”, separa los valles del Genal y del Guadiario. Existen diversas rutas de senderismo en la zona, así como multitud de actividades que están relacionadas con los deportes al aire libre. Una de las rutas de senderismo más populares es la que va de Ronda a Alpandeire por Encinas Borrachas y el río Audalazar, pero también hay otros itinerarios que siguen los pasos del “Legado Histórico de Fray Leopoldo”. Para terminar nuestra visita a Alpandeire y tal como es habitual en nuestros recorridos por Andalucía, os dejamos con un Vídeo de Pueblos-andaluces. Gracias por suscribirte.


viernes, 11 de diciembre de 2015

Álora (Málaga)


Álora en Pueblos-andaluces. La localidad malagueña de Álora tiene una extensión superficial de 169,6 kilómetros cuadrados y está ubicada a 210 metros sobre el nivel del mar. Su población, según el padrón municipal del año 2014, asciende a 13.046 habitantes. Álora está camino entre el mar y las tierras interiores de la provincia de Málaga, en las estribaciones de la Sierra del Hacho, en la zona norte de la Hoya de Málaga forma parte de la comarca del Valle del Guadalhorce. El gentilicio de los nacidos en Álora es “Perote o Aloreño”. Según se desprende
de algunas teorías sobre el término “Perote” podría derivar del mote que tomaban los súbditos que tenía a su cargo D. Pedro, uno de los primeros repobladores de Álora tras la reconquista de los Reyes Católico, aunque tal como ocurre con otras teorías, no tiene ningún rigor científico. La capital de la Costa del Sol, Málaga, está a 40 kilómetros de distancia. Álora limita al norte con los municipios de Antequera y Valle de Abdalajís, al este con Almogía y Antequera, al Sur con Cártama y Pizarra, y por el oeste con Carratraca, Ardales y Casarabonela. El principal accidente natural del municipio es el Desfiladero de los Gaitanes que es un cañón excavado por el río Guadalhorce y que se encuentra entre los término municipales de Ardales, Antequera y Álora
Historia
La historia de Álora, al igual que en otros muchos Pueblos-andaluces es de difícil datación científica. Su historia se va perdiendo en el tiempo, siendo las pinturas rupestres de la Cueva de Doña Trinidad Groud, ubicada a unos 12 kilómetros del casco histórico, los elementos más primitivos. Igualmente interesantes son las hachas neolíticas encontradas en el Hoyo del Conde,
a un par de kilómetros de Álora y los yacimientos de las Terrazas de Canca, Cerro de las Torres, Peñón del Negro, Alhaja Prieta y la Cueva de los Infantes. En Álora, los íberos situaron su poblado en el Cerro de las Torres, lugar donde encontraron unas excelentes condiciones defensivas para controlar la vía de penetración del río Guadalhorce. Muy relacionado con dicho poblado, está un alfar localizado en las faldas del Cerro de las Torres, que funcionó entre los siglos III y I a.C., respondiendo a la demanda de la zona, fabricando cerámica decorada a base de círculos concéntricos de color rojo vinoso. A estos últimos corresponden los cimientos del castillo, que más adelante aprovecharían los romanos fortificándolo. La presencia de Roma ha dejado importantes huellas en estas tierras, desde el miliario que señalaba la calzada romana, en el que aparece la expresión Municipium I[luronen]sium (año 79 d. C.) hasta diversos restos (como la mención de dos miembros de la élite, de la gens o familia Munnia) que prueban que Álora fue población romana de derecho latino, con el nombre de Iluro. Según las inscripciones epigráficas conservadas, Iluro, tuvo estatuto municipal como 'Municipium Iluritanum' y estuvo gobernado
por dos Duunviros como magistrados locales. La ciudad formó parte de una de las principales rutas comerciales de la provincia que comunicaba entre sí a las principales ciudades del corredor del valle del río Guadalhorce hasta el puerto de Málaga, apareciendo numerosos vestigios de monedas por todo el municipio como consecuencia de la importante actividad comercial de la comarca en la época romana. Los romanos dejaron huellas de gran valor histórico. De Álora, que era un municipio gobernado por dos Duunviros, salieron gobernantes, militares que dieron gloria al imperio, familias de relieve que dejaron huellas de su presencia en la propia Roma. Los Visigodos, en el Siglo V, arrasaron el castillo, en una de sus periódicas incursiones. Cuando los árabes llegaron poco después, en el 711, sobre las ruinas edifican un gran Castillo, con una configuración muy similar a la de hoy. Durante la Edad Media Álora, por su alto valor estratégico fue deseada por los Reyes de
Castilla. Tanto en 1184 con Alfonso VII, en 1319 por D. Juan y Don Pedro, tutores de Alfonso XI, y en 1407 por Juan II tuvo intentos que no fructificaron para su conquista. Es en 1456 cuando lo intenta de nueva Enrique IV y finalmente, en 1484, son los Reyes Católicos los que emprenden su conquista y la incorporan definitivamente a la corona. Tal como era habitual en las tomas de los Reyes Católicos, se sustituyen elementos árabes por nuevas muestras de cristiandad y así sobre la antigua mezquita se funda la iglesia de Santa María de la Encarnación. Destruida posteriormente por un terremoto, hoy sólo quedan restos en la capilla existente en las Torres, del gótico flamígero, propio de finales del siglo XV. Los siglos posteriores a la conquista castellana dieron a Álora una notable prosperidad favorecida por la presencia de numerosas personas ilustres que vivieron aquí o vinieron a visitarla. La población aloreña abandonó paulatinamente las murallas del castillo y se extendió fuera de sus muros y cercados buscando las zonas más llanas y accesibles contribuyendo a la formación del germen del pueblo actual. En la nueva zona de expansión urbana se configuró a lo largo de la Plaza Baja donde se crearon las primitivas calles y se fueron creando los edificios que ayudaron a configurar la nueva población aloreña de los siglos XVI, XVII y XVIII; con edificios notables
actualmente desaparecidos en su mayor parte como la Carnicería, la Cárcel, la Casa del Cabildo como sede del primer ayuntamiento o concejo municipal de la ciudad , el Hospital de San Sebastián (del que solo se conserva una capilla conocida como la Escuela de Cristo) y la nueva y segunda iglesia parroquial de la Encarnación . En esta misma Plaza Baja del pueblo, durante el reinado de Felipe II, estuvo como recaudador del Rey durante un periodo de siete años el insigne escritor Miguel de Cervantes Saavedra que antes de escribir su famoso Quijote recaló en Álora para servir como recaudador de impuestos para la corona. En el año 1628 la población de Álora se segrega del municipio de Málaga, según acta firmada por el soberano Felipe IV cuyo original se conserva en el archivo municipal, finalizando con la aseveración de que Álora se segregaba "Para siempre jamás". Según el Catastro del Marqués de la Ensenada en año 1751, durante el siglo XVIII Álora contaba con alrededor de 500 habitantes entre los que había 28 presbíteros y 8 minoristas, sin contar ermitaños ni frailes del Convento de Flores. Todo hace suponer que la iglesia debía poseer cuantiosas riquezas en las tierras aloreñas. La llegada del siglo XIX está marcada por el patriotismo de la Guerra de la Independencia, quedando impactos de bala en la Torre de la Iglesia, al ser derribada la placa conmemorativa de la Constitución de las Cortes de Cádiz. Durante la invasión francesa, en Álora se dieron episodios de patriotismo propios de la Guerra de la Independencia. En la torre de la iglesia aún quedan los impactos de bala que derribaron la placa conmemorativa de la
Constitución de Cádiz; disparos efectuados por un escuadrón de la caballería francesa, que el día 1 de agosto de 1823 destituyó el Ayuntamiento Constitucional. El comienzo del siglo XX continuó con igual incertidumbre, las hambrunas de 1903 y 1904, comenzaron a marcar las primeras emigraciones hacia Argentina y otros lugares del territorio nacional. Los terribles sucesos de la guerra civil española de 1936, traerían momentos dolorosos, lamentables y de muchas pérdidas. La postguerra y las penurias económicas de un país en reconstrucción harían que nuevamente se produjera un movimiento emigratorio hacia Alemania, Suiza y otros rincones internacionales a partir de los años sesenta del siglo XX. La llegada de los nuevos tiempos democráticos a España y el llamado estado del bienestar propiciará un desarrollo económico, social y de primer orden en toda Andalucía. El día 26 de abril de 2005, Álora tenía la visita del presidente del Gobierno español D. José Luis Rodríguez Zapatero acompañado por el presidente de la Junta de Andalucía D. Manuel Chaves. Es el 28 de marzo de 2015 cuando se produce la reapertura del “Caminito del Rey”, denominado así desde un principio por ser tomado por el rey Alfonso XIII en 1921, cuando acudió a la inauguración de la presa del Conde del Guadalhorce.

Monumento y lugares de interés
·         Castillo Árabe. Está ubicado en el Cerro de las Torres y fue declarado como monumento nacional en el año 1931. Su construcción se realizó durante la época árabe, aunque sus orígenes son fenicios y romanos. El castillo tuvo diversas actuaciones siendo la más solida durante el
Emirato, ampliándose durante los califatos y los reinos de Taifas. En su estructura de trazado irregular destacan 6 torreones. Desde su situación puedes disfrutar de las esplendidas vistas del Valle del Guadalhorce. Tras la reconquista del castillo se convirtió la mezquita en la iglesia primitiva de Nuestra Señora de la Encarnación, destacando la capilla del Nazareno. Aún se conservan el altar mayor y la bóveda estrellada. Desde 1945 preside el altar la imagen de un Nazareno realizado por Navas Parejo y que vino a sustituir a la talla de 1641 que desapareció en la guerra civil española. En 1953 se incorporó la Virgen de las Ánimas, obra del mismo autor y que tuvo que concluir su hijo a causa de su muerte.



·         Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Es una construcción del siglo XVII que está en la Plaza Baja de la Despedía. Se trata de una de las iglesias de mayor tamaño de la provincia de Málaga. Su edificación se realizaría entre 1600 y 1699, viniendo a sustituir al primitivo templo que hemos apuntado anteriormente en el Castillo y que surge tras la apertura extramuros de la villa. Es de planta rectangular y consta de 3 naves que están separadas por robustas columnas toscanas. Entre las imágenes de mayor relevancia, encontramos un Jesús Crucificado de Navas Parejo, una Dolorosa anónima del siglo XVII y un San Francisco de Asís. Igualmente interesante es una colección de pinturas como las del Descendimiento de la Cruz de la Capilla Mayor o las de San Ildefonso y la Crucifixión en las naves laterales.

·         Convento de Nuestra Señora de las Flores. Está situado a unos 2 km del casco urbano de Álora, dirección a la localidad de Carratraca. Desde su ubicación puedes disfrutar de las vistas de la Sierra de Abdalajís, el Torcal y la Sierra de Aguas. El Convento se construyó a finales del siglo XVI, fundándose el convento por los franciscanos recoletos y fray Diego Gómez. Se produce su exclaustración con la desamortización de Mendizábal de 1835. La Iglesia posee una sola nave en cuyo altar mayor hay un camarín de estilo barroco con interesantes yeserías en el que está situada la imagen de la Virgen de Flores, Co-Patrona de Álora junto a la Virgen de la Cabeza. La imagen de la Virgen de las Flores fue entregada por Isabel la Católica, en los Reales Alcázares de Sevilla, a un grupo de vecinos de Álora en 1502 y debe su advocación de Flores a los vecinos de Encinasola que repoblaron Álora tras la reconquista.

·         Iglesia de la Veracruz. Se construyó en el siglo XVI y fue financiada con la venta de 12 moriscos. En su fachada que está dividida en 3 cuerpos, destacan los pináculos superiores con una espadaña de un solo vano con campana del siglo XVIII. En el altar mayor preside el Crucificado de la Veracruz, un San José y una imagen de Nuestra Señora de la Piedad.

·         Ermita de Santa Brígida. Es una construcción del siglo XVI que ha sufrido diversas reformas a lo largo de su historia, conservando como elemento más singular una pintura mural de la misma época en la que se representa la romería con la Co-patrona del pueblo, la Virgen de Nuestra Señora de la Cabeza. Se ubica en la barriada de la estación de Álora.





·         Mirador de Cervantes. Está localizado en la famosa Plaza Baja de la Despedía, en un edificio que se construyó en 1967 para homenajear el paso de Don Miguel de Cervantes por la villa. Desde su situación puedes disfrutar de las vistas panorámicas del Valle del Guadalhorce y en su decoración ha participado la artista María Rengel con un mosaico en el que aparecen Don Quijote y Sancho Panza, los universales personajes de la famosa obra del Hidalgo Manchego.

Anteriormente os hemos señalado sólo algunos de los principales monumentos de Álora, pero también tienes otros lugares de interés como  el museo Rafael Lería, el monumento al Cante por la malagueña, la Faenera, la Cruz del Humilladero, el Aljibe o la Ermita del Calvario.

Gastronomía
La cocina de Álora se basa en la magnífica materia prima de su fértil vega. Entre los platos más populares están las sopas perotas, las aceitunas aloreñas, las empanadillas de batata o los roscos de Puerta de Horno. En el término municipal de Álora tienes una amplia gama de bares y restaurantes. Os dejamos con un Vídeo de nuestro paso por uno de los clásicos de la gastronomía de Álora: “Casa Abilio” que está situado en un antiguo edificio del obispado de Málaga de finales del siglo XIX.
 
Fiestas y tradiciones populares
El calendario festivo de Álora tiene bastante similitud con el de otros Pueblos-andaluces. Es habitual celebrar los carnavales, el Día del Corpus o la Cabalgata de los Reyes Magos en toda Andalucía pero en el municipio también tienen una especial relevancia las siguientes:
·         Cruces de Mayo. El primer domingo del mes de mayo, la Ermita de las Cruces, cuyo origen se
remonta al siglo XVIII y que está ubicada en los límites de Álora, Almogía y Cártama se convierte en el punto neurálgico de la comarca para celebrar el Festival de Verdiales. Es una fiesta que está declarada de Interés Turístico Nacional de Andalucía y que concentra a las principales pandas de verdiales de la zona.
·         Feria de Álora. Se celebra entre finales del mes de julio y principios de agosto. El programa de Feria incluye una amplia variedad de actividades tanto en el recinto de la feria de Día como en el de la noche. También se organizan competiciones deportivas y tiene lugar el Concurso de Cantes de la Trilla.
·         Romería de la Virgen de las Flores. Está dedicada en honor a la Co-Patrona de Álora junto a la Virgen de la Cabeza. Se celebra el día 8 de septiembre con traslado al Convento de las carrozas y carretas, destacando igualmente la bajada de la Virgen a la Iglesia de la Encarnación para celebrar la Novena.
·         Díade las Sopas Perotas. Se celebra el primer sábado del mes de noviembre en la Plaza Baja de las Despedía, dedicándose a promocionar los productos típicos de Álora. Durante la jornada hay degustaciones gastronómicas de la tradicional sopa perota que se prepara con pan duro.

·         Semana Santa. Desde tiempos pretéritos Álora siempre ha tenido una singular religiosidad popular. Desde los primeros años de cristianismo comenzaron a aflorar diversas cofradías, existiendo claros ejemplos en las advocaciones a Nuestra Señora de la Cabeza, el Santísimo
Sacramento, Ánimas, Dulce Nombre de Jesús y un largo etcétera del devocionario popular andaluz. De la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús hay referencias históricas desde 1641, mientras que de la de la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores se sabe que se fundó en 1858. En la actualidad hacen estación de penitencia las siguientes: Cofradías Fusionadas de Nuestro Padre Jesús en su entrada a Jerusalén, María Santísima del Amparo Auxiliadora y Santísimo Cristo Resucitado (1947); Venerable Cofradía de Nuestro Padre Jesús Orando en el Huerto, María Santísima de la Paz y Santo Vía Crucis (1952); Ilustre Archicofradía y Antigua Hermandad del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de las Torres, Jesús Atado a la Columna, Santísimo Cristo Crucificado de los Estudiantes, Santo Entierro y María Santísima de Ánimas (1641); Hermandad de San Juan Evangelista (1974); Real Cofradía de María Santísima de los Dolores (siglo XVIII); y Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad (1951). Son numerosos los momentos emotivos y cautivadores que se viven durante la Semana Mayor de Álora, sin duda las salidas y regresos a la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación son buenas muestras de ello. Pero si hay, un momento
sublime y que cada año concita a cientos de espectadores es “La Despedía”', catalogada como Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía. Durante la mañana del Viernes Santo, Jesús Nazareno y la Virgen de los Dolores se encuentran en la plaza que lleva este mismo nombre y los portadores de cada trono se arrodillan al unísono varias veces. Otro de los días grandes es la noche previa, Jueves Santo. El Señor de las Torres y el Cristo de los Estudiantes inician el recorrido y salen del Castillo. Otros momentos claves son el Domingo de Ramos, la salida de Jesús Orando en el Huerto con su encierro de la capilla de la Veracruz y el traslado del Cristo de los Estudiantes desde la Iglesia de la Encarnación a la capilla del Nazareno. El Domingo de Ramos es la explosión final de colorido y alegría ante la Triunfal salida del Santísimo Cristo Resucitado. La imagen de Nuestra Señora de los Dolores es una de las tallas más antiguas de Álora, siendo de autor anónimo del siglo XVII. El grupo escultórico del Huerto lo realizó el tallista sevillano Alvárez Duarte, mientras que las tallas de Jesús del Nazareno, el Crucificado y la Virgen de los Estudiantes las realizó el tallista local D. José Navas Parejo, entre 1945 y 1953.
Naturaleza
Como hemos apuntado, el principal atractivo turístico en relación con la naturaleza es el famoso “Caminito del Rey”. Forma parte del Desfiladero de los Gaitanes y con su reapertura en el año 2015, ha venido a completar aún más la variada oferta recreativa y de ocio que tiene Álora en relación con los deportes en contacto con la naturaleza. El recorrido total del Caminito del Rey son 7,7 kms., de los cuales 4.8 kms. de accesos y 2,9 kms. de pasarelas. La Gran Senda de Málaga y otros rincones singulares te ofrecen la oportunidad de disfrutar de un entorno único y mágico. Para terminar nuestro recorrido por las tierras perotas de Álora, y tal como es habitual en nuestras visitas por Andalucía, os dejamos con un Vídeo de nuestro paso. Suscríbete y estarás al tanto de todas nuestras noticias en Pueblos-andaluces. Gracias.




sábado, 5 de diciembre de 2015

Almogía (Málaga)


Almogía en Pueblos-andaluces. Es una localidad malagueña que pertenece a la comarca del Guadalhorce y que está a 23 kilómetros de distancia de Málaga. Tiene una extensión superficial
de 162,9 kilómetros cuadrados y está situada a 347 metros sobre el nivel del mar. La población de Almogía, según el padrón municipal del año 2014, asciende a 3906 habitantes. El gentilicio de los nacidos en el lugar es: “moriscos”, haciendo clara referencia a la arquitectura típica de Almogía con calles estrechas, empinadas y con casas colgadas en las colinas. El entorno es bastante accidentado, abundando los olivos, almendros y pinos. El municipio se extiende por la solana del Cerro de la Peña, en pleno corazón de los Montes de Málaga y en las estribaciones del Torcal y la Hoya de Málaga. El punto más alto de Almogía es el pico de Santi Pectri a 797 metros de altitud. Su estratégica ubicación la convirtió en un importante bastión defensivo durante la Edad Media. Limita al norte con la villa y municipio de Antequera, al este con Casabermeja y Málaga, al sur con los municipios de Málaga y Cártama, y al oeste con el municipio de Álora. Almogía es la cuna de los verdiales, celebrándose durante el primer domingo del mes de mayo la “Fiesta de Verdiales de las Tres Cruces”.
Historia
Al igual que ocurre en numerosos Pueblos-andaluces, es difícil establecer la época de la fundación de Almogía. Existen muestras del distinto paso de las civilizaciones que poblaron nuestras tierras de Andalucía, teniendo siempre un importante valor la calzada que transcurría
por su término municipal y que unía la costa de Málaga con el interior de la península. Durante la época de dominación musulmana, la fortaleza de Almogía, en tiempos sobre todo de Omar Ben Hafsun, tuvo un papel destacado junto a los castillos de Hins Camara y Sancti Petri, en la defensa de la ciudad de Bobastro. Tras la reconquista de los Reyes Católicos, se firmaron las capitulaciones el día 10 de mayo de 1487, nombrándose como alcaide al capitán cristiano Mosén Pedro de Santisteban aunque conservando derechos de su Aljama o Consejo de la Villa. El 2 de mayo de 1564, el Consejo de Almogía, cedió la campana de la vela del castillo a la Iglesia Mayor de la Catedral de Málaga. Durante la rebelión morisca de las Alpujarras, la proximidad de Almogía a la capital malagueña y el gran número de moriscos que poblaban sus tierras, hizo que tuviera que
intervenir el capitán don Francisco Sánchez de Córdoba para desalojar a los rebeldes que se habían hecho fuertes en el castillo de Almogía. Tras la expulsión de los moriscos, las tierras de Almogía son repobladas con castellanos viejos procedentes de otros puntos del reino y de localidades cercanas como Teba y Antequera. Durante la guerra de la Independencia contra la Francia napoleónica, Almogía y su castillo fueron invadidos por las tropas napoleónicas que lo destruyeron en su huida. El 24 de mayo de 1934, D. Juan Temboury nos describe el castillo de Almogía de la siguiente forma: “Queda de él una gruesa torre medio en ruinas, parece desde lejos obra de tapial. También parece notarse restos y trazas de la forma del recinto. Está en una colina, un poco más alta que el nivel actual del pueblo”. A principios del siglo XX la producción de palmitos de Almogía llegó a tener un cierto nombre internacional, exportándose
principalmente a diversas ciudades norteamericanas, al igual que los famosos sombreros de paja que preparaban en una fábrica que había en el pueblo. La etimología de la palabra Almogía, parece indicar que viene de “al-mexía”, haciendo referencia al linaje de una tribu bereber de la que procede. Aunque también existe otra corriente que nos indica que más bien deriva de un vocablo similar que equivaldría “a la bonita” o “a la hermosa”, existiendo en Egipto una villa del siglo XI que tenía tal denominación según el geógrafo árabe Yaqut.


Gastronomía
La cocina de Almogía tiene una base bastante común a la de otros Pueblos-andaluces de su entorno. Entre sus platos más típicos tenemos la chanfaina con distintas versiones que utilizan el bacalao o la carne. Igualmente están presentes otros platos típicos de Málaga como el ajoblanco o las porras. Os dejamos con un Vídeo de nuestro paso por Casa Meño, toda una institución en la cocina de Almogía.

Monumentos y lugares de interés
·         Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Es una construcción del siglo XVI que fue encargada al arquitecto Diego de Vergara en 1552 y que sufrió importantes destrozos en el terremoto de finales del siglo XIX. En su fachada destaca la torre campanario, mientras que en el interior tenemos la armadura mudéjar de su nave central. Igualmente interesantes son  un lienzo de San Pablo Ermitaño de la segunda mitad del siglo XVIII de autor anónimo y sendas imágenes de una Inmaculada y un Niño Jesús de la misma fecha.

·         Castillo de Almogía “Torre de la Vela”. Tal como hemos apuntado en el apartado de la historia, el castillo de Almogía tuvo un importantísimo papel en la defensa de la ciudad de Bobastro. Se conservan restos de la antigua fortaleza del siglo XV, destacando la “Torre de la Vela” como única torre de las siete que conformaban el castillo.

·         Ermita de las Tres Cruces. Se encuentra a camino entre Almogía, Cártama, Álora y Pizarra, organizándose cada año las “Cruces de Mayo” con la representación de cada uno de los pueblos en los altares que tienen en su interior. Se construyó en el siglo XVIII.

·         Ermita del Sagrado Corazón de Jesús. Es una construcción del siglo XVIII que se encontraba junto al desaparecido convento del Sagrado Corazón. Consta de un pequeño coro y campanil, acogiendo en su interior a los Patronos de Almogía: San Roque y San Sebastián.
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Lavadero La Noria. Se construyó en el siglo XIX y estuvo en funcionamiento hasta la década de los años noventa del siglo XX. Consta de una treinta de lebrillos de barro que están dispuesto alrededor de una alberca. Además de su función doméstica, los lavaderos públicos de los Pueblos-andaluces servían como mentideros de chismes, habladurías y rumores.
·         Capilla de Santa Ana. Se encuentra en pleno centro histórico de Almogía y está erigida en honor a Santa Ana. Se construyó por iniciativa de la familia Moreno Campos.
Fiestas y tradiciones populares
·         Día de la Almendra. Se celebra el último domingo de septiembre, congregando a más de una cincuentena de empresas comarcales que están especializadas en la explotación de la almendra.
También hay degustaciones gastronómicas de platos elaborados con la almendra y puedes probar la famosa “chanfaina” de Almogía. Igualmente disfrutarás de las pandas de verdiales y otras actividades culturales como talleres de oficios artesanales.
·         Corpus Christi. Al igual que en la mayoría de Pueblos-andaluces la solemnidad del Día del Señor, es un fecha señalada en el calendario festivo de Almogía. Es tradición que en la procesión de la Santa Custodia participen todos los niños que han recibido la Primera Comunión en el año y que se preparen distintos altares en puntos estratégicos de la villa para recibir la Bendición.
·         Semana Santa. En Almogía existen dos hermandades, la de Jesús y la de Cristo como se las conoce popularmente y que hacen sus estaciones de penitencia el jueves y viernes Santo, respectivamente. 1) La Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno fue erigida canónicamente por el Papa Pío VI en el año 1775. Su objeto era dar honra y gloria a Dios Nuestro Señor y buscar la propia santificación dando culto a las imágenes
de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Niño Jesús.  Los terribles sucesos de la guerra civil provocarían la quema de las imágenes, decidiéndose la reorganización de 1938. La nueva imagen que donó la familia Gómez Pedregosa se realiza a semejanza de la anterior, en los talleres granadinos de José Navas Parejo, en 1938. La imagen de Nuestra Señora de la Soledad que es la co-titular de la Cofradía se compró en 1943 al escultor de Barcelona, Francisco de Paula Gomara y tiene la particularidad de que es totalmente de madera, incluidas las vestimentas de la Virgen. Se asemeja al puro estilo de la Soledad de San Pablo de Málaga. 2) La Venerable Hermandad del Santo Cristo de la Vera-Cruz, Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores tiene sus orígenes en el siglo XVI, aunque no se conserva ningún documento anterior a 1936.  Es el año 1941 cuando se reorganiza y se adquiere la imagen del Santo Cristo de la Vera-Cruz a D. Pedro Pérez Hidalgo. Nuestra Señora de los Dolores es una imagen típica de las dolorosas malagueñas del siglo XIX que fue regalada a la hermandad en 1947 por la señora Candelaria Arrabal Antúnez. El Santo Entierro se adquirió a los talleres de Olot en 1943 y nos presenta una bella talla seriada con un Cristo Yacente.

·         Festival de Verdiales Ermita de las Tres Cruces. Se celebra el primer domingo del mes de mayo, en la Ermita de las Tres Cruces. Su ubicación en los límites de Almogía, Cártama, Álora y Pizarra, hace que en la misma se den cita las principales pandas de verdiales de los cuatro pueblos y que se lleve a cabo la tradicional “Rifa”. El verdial estilo Almogía, es una de las manifestaciones folclóricas con más antigüedad de Europa.
·         Romería en Honor a San Isidro Labrador. El día 15 de mayo, fiesta del Patrón de los hombres del campo se organizan diversas actividades lúdicas, festivas y de entretenimiento al aire libre.
Destacan entre otras las carreras de cintas a caballo, los concursos de carretas y la tradicional Romería con feria previa de ganado.
·         San Juan. El día 23 de junio, noche previa a la festividad de San Juan se organizan hogueras en las que prenden a los “Júas” a las 12 en punto de la noche. Es típico que las principales calles y los puntos entorno a las hogueras se adornen con mantones de Manila, plantas y objetos domésticos.
·         Concurso de Trilla. Es durante la primera semana del mes de agosto, cuando Almogía hace un recuerdo a la antigua tradición de separar la paja del grano con el arte de la trilla. Se organizan concursos en las tres modalidades existentes: cante de la trilla, trilla en rulo y trilla en tabla. También se aprovecha la jornada para pasar momentos distendidos entre juegos, bailes y degustaciones gastronómicas.
·         Feria de Almogía. Se celebra a principios del mes de agosto y está dedicada en honor a Nuestra
Señora de la Asunción. El resto de pedanías del municipio también tiene sus propios festejos, tales como el de Los Moras, Barranco del Sol y los Núñez, entre otros.

Para finalizar nuestro recorrido por las tierras de Almogía y tal como es habitual en nuestras visitas a los pueblos de Andalucía, os dejamos con un Vídeo. Suscríbete a Pueblos-andaluces. Gracias.